sábado, 16 de marzo de 2013

MUSICA SOBRE RUEDAS, JIM MORRISON Y SU DAMA AZUL





Gran documento para los aficionados al Rock y a los coches norteamericanos cuando estos eran aun emocionantes. Dos iconos americanos de los años 60 juntos, Jim Morrison y el Shelby GT500.
Surrealista vídeo en donde vemos a Jim haciendo autoestop,  es recogido por un conductor pero más tarde este desaparece y es el propio Morrison quien conduce a través del desierto por una polvorienta carretera. El Poeta del Rock conduce colocando las manos en la parte superior del volante de madera,  mientras por la radio un boletín especial interrumpe la programación para anunciar ..¡su propia muerte!.
Que el Rey Lagarto desafiaba todas las reglas queda bien patente cuando enciende una cerilla en plena gasolinera, buena anécdota si eres el afortunado que ofreció tabaco al mismo Morrison. Aparecen las mismas obsesiones de su personalidad, la carretera, la muerte. El auto del final del vídeo parece ser un Ford Mustang Fastback, el mismo del clip oficial de L.A. Woman dirigido por Ray Manzarek el teclista de la banda.




REGISTRO DE PROPIEDAD DE 1969 DEL GT500 DE JIM MORRISON
Pero hay más,  está comprobado que el Shelby pintado con el poético color Night Mist Blue (Azul niebla nocturna) era del propio Jim Morrison y  lo rebautizó con el cariñoso apodo de Blue Lady (Dama Azul). En relidad fue un regalo de su compañía discográfica Elektra Records, por sus volúmenes de ventas de discos. 
Numerosas anécdotas apuntan al abrupto final de su relación con aquella Dama Azul. Algunas fuentes aluden a un accidente, una noche de viernes Morrison sufrió un choque contra un poste de teléfonos o electricidad en Sunset Boulevard. Las prioridades de una Rock Star no son las mismas que las de un mortal común y tras bajarse del Shelby para inspeccionar los daños decidió proseguir su marcha a pie hacia su destino;  el famoso club Whiskey a Go Go de Los Ángeles. A su regreso el coche había desaparecido
También he leído que durante una de sus giras lo dejó largo tiempo aparcado en el aeropuerto de L.A. sin abonar las tasas y cuando fue a por el coche este ya había sido subastado.
El autor de este interesante articulo incluso va más allá y dice contactar con una mujer de Phoenix quien pretendía haber adquirido el Shelby de una estrella del Rock, pero eludía hablar en profundidad del asunto.... ¿una mitomana posesiva que lo quería solo para sus ojos?. ¿otra pista falsa, y en realidad la Dama Azul se ha perdido para siempre?. Quien sabe, por fortuna siempre nos quedará la música de los Doors, y los Shelby por descontado...



2 comentarios:

  1. cuánta mística tenía este hombre!
    no soy demasiado morrisonista, pero hay canciones que me parecen un prodigio de originalidad y creatividad, improbables en un grupo de rock, que aún hoy me pregunto cómo hicieron o si fue casualidad.
    the end es un monumento, el solo de piano del ship of fools parece tomado de una sonata clásica, y si hago memoria, quizá haya otras delicadezas.
    me sorprendio el mustang, pese a todo el glamour de su línea exterior, me sorpendió el tablero, parecía de una rústica pick up f100.

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  2. Querido Gaucho

    Pues si este hombre estaba como ido muchas veces imagino que era el consumo exorbitado de alcohol y drogas, pero tal vez eso influyera para bien en el aspecto creativo.

    Parece ser que los muscle cars dejaban de lado las lindezas como los interiores, y primaban la potencia bruta y las lineas contundentes.

    Saludos.

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