Esta entrada estilo Cuentame, en realidad me resulta muy emotiva y dificil de publicar porque muchas de estas personas y sus vehículos ya no están en mi vida, pero la considero un bonito testimonio de la evolución de la automócion de una familia media de nuestro país. Un paso de apenas cuarenta años nos llevó desde las Lambrettas fabricadas en Eibar hasta los autos de importación germanos.






















