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miércoles, 23 de noviembre de 2022

GOLFEANDO; MOLLAHARRI

 

A pesar de estar en la bella y turística Zarauz me atrevo a a decir que este lugar permanece oculto y olvidado, tal vez por su situación geográfica en la cima de un monte a las afueras de la ciudad. Pocos bañistas y surfistas que llenan la villa en verano se acercarán a este privilegiado mirador de la costa vasca. 


Para acceder al lugar tendremos que subir una colina llamada Monte Talaimendi. Podremos hacerlo a pie por un camino desde la punta este de la playa de Zarauz,  o bien si ascendemos en coche,  como es mi caso,  debemos tomar dirección hacia el Camping. 

Si hace un día despejado podemos extasiarnos con las vistas de las olas rompiendo sobre la playa, veremos desde las alturas un campo de Golf y tambien desde este punto entenderemos porqué el Monte de San Antón de la vecina Guetaria recibe el sobrenombre de ratón.



El Gran Camping de Zarauz tiene un amplio parquing donde podremos estacionar nuestro auto. A partir de aquí deberemos seguir a pie.


Un sendero descendente conduce hasta unas extrañas instalaciones abandonadas pero bien mantenidas. Pronto advertiremos que la bajada cuenta con un importante desnivel para acceder al recinto, luego entenderemos la razón.


Se trata de un antiguo deposito minero,  que formaba parte de una extraordinaria obra de ingeniería industrial,  construida en 1909 y que estuvo en funcionamiento hasta 1927. Una vagoneta nos recibe junto a las tolvas con su antigua carga férrea, hematites de una ley metálica de 48% . Una acertada idea ha sido la de crear un centro de interpretación con carteles informativos para comprender mejor la magnitud de la obra. 


Estas vagonetas formaban parte de un tranvía aéreo que unía la explotación minera desde el alto de Andazarrate en las afueras de Asteasu hasta este depósito. Desde aquí partía otro tranvía aéreo con destino al cantiléver o voladizo de carga para barcos que fondeaban junto a los islotes. Desde aqui las vagonetas el material era volcado  a una tuberia que desembocaba en la carga en las bodegas.



Este ingenioso sistema aprovechaba la ley de la gravedad durante los 11 km de distancia que unían la montaña con la costa. Para fijar los cables donde circulaban las vagonetas fueron necesarios 112 soportes. 


RECORRIDO APROXIMADO DEL TRANVIA  AEREO

Un motor Diesel aseguraba el retorno de las vagonetas vacías. Este sistema de transporte en que las vagonetas cuelgan de un cable sin fin que une el sitio de carga con el de descarga,  era todo un prodigio de la ingeniería en la época pero se acababa amortizando rápido pues no requería de demasiado personal y permitía salvar los numerosos accidentes orográficos de la zona. Mejor que el transporte por carretera,  pues en aquellos remotos tiempos la infraestructura vial no era la optima para estos trabajos. Fue diseñado por el alemán Guillermo Vahl y construido por la firma bilbaína Corral e Hijos.


Unas escaleras nos permiten acceder a la parte superior, donde las vistas son todavía más escalofriantes, siempre con el Ratón de Guetaria como telón de fondo.


Pero más aterrador es bajar hacia los islotes donde fondeaban los barcos deseosos de llenar las bodegas y partir con rumbo hacia Francia o Inglaterra. 

Una escalerilla tallada en la misma roca de los acantilados parece desafiar a los más valientes, pero además los embates del mar han  hecho desaparecer algún tramo de peldaños, con lo que al menos en nuestro caso no podemos descender hasta la cala rocosa



El lugar parece una dura pugna entre el ingenio del hombre y la fiereza de la naturaleza. Allí solo sentado en el ultimo escalón parece que estés en el fin del mundo. Si durante todo el trayecto apenas me he topado con un par de paseantes,  aquí abajo la soledad es absoluta. Aun así es un sitio increíble, desolado y desconocido, pero inmensamente bello.  




lunes, 21 de enero de 2019

GOLFEANDO; ZARAUTZ


Esta población tiene una anomalía geológica de la cual sus habitantes siempre se han aprovechado al máximo. Y quien conozca bien la costa guipuzcoana admitirá que una playa de dos kilómetros de extensión es toda una rareza por esta escarpada zona. 


PLAYA DE ZARAUTZ MIRADOR MALECON ZARAUTZ ZARAUTZ PLAYA PANORÁMICA PLAYA DE ZARAUTZ

En el pasado debido a sus vistas despejadas,  las embarcaciones balleneras  podían  divisar un cetáceo y zarpar desde allí  con presteza y ventaja respecto a otras localidades. No en vano el escudo de la población luce una ballena. 

Actualmente estos mares se han despoblado de ballenas y se han llenado de surfistas ávidos de cabalgar sobre las bravas olas del Mar Cantábrico. Ademas el hecho de estar a tan solo 20 Km de la capital ha fomentado todavía más el turismo. 

En el malecón,  en invierno invadido por el fuerte oleaje y en verano por mesas y sillas de terrazas,  podemos encontrar extrañas esculturas, acompañando a la escultura natural del Ratón de Getaria.


ESCULTURA MALECON ZARAUTZ DSC00052


Esta villa marinera está partida por la mitad por la carretera N-634. Podemos observar que la zona cercana a la playa ha experimentado un floreciente crecimiento de complejos turísticos formados por torres de apartamentos de azulejos, piscinas,  y modernos parques destinados a los visitantes.

APARTAMENTOS ZARAUTZ


Por contra al otro lado de la carretera se ha mantenido la arquitectura tradicional formada por villas señoriales,  palacetes e intrincadas callejuelas que representan el viejo orden y dan fe de la nobleza tradicional de la villa.

VILLA ZARAUZ DSC00016 LEONES DURMIENDO PARQUE DE LOS PATOS ZARAUZ

Pero como en todos los pueblos la bulliciosa vida callejera se saborea mejor en el casco antiguo, de modo que lo recomendable es internarse por la Calle Mayor. 

Avanzando por esta vía no tardaremos en toparnos la Torre Luzea , una imponente muestra del gótico civil del siglo XV. Actualmente aunque bien restaurada aloja una sede bancaria. En su trasera hay un acogedor parquecito con un pequeño dolmen. Justo adelante encontramos un centenario mercado cubierto donde se pueden adquirir productos frescos.

TORRE LUZEA DOLMEN PARQUE TORRE LUZEA MERKATU PLAZA ESCALERAS TORRE MEDIEVAL KALE NAGUSIA ZARAUTZ

Al final de la calle hay una plaza llamada de la Música, supongo que le pusieron ese nombre por su kiosko central. 
Punto neuralgico,  esta bulliciosa zona está llena de tabernas donde poder reunirse con amigos para potear/tapear y de cafés con terraza para descansar tranquilamente. 

PLAZA DE LA MUSICA ZARAUTZ PALACETE PLAZA MUSICA

Si volvemos a ponernos en marcha abandonaremos el casco viejo y nos topamos de bruces con dos de las construcciones más antiguas de la ciudad. La parroquia de Santa María La Real destaca por su alto campanario,  coronado por dos moles resonantes de metal al cual se halla adosada una casa fortaleza medieval. 

CAMPANARIO SANTA MARIA LA REAL

El Palacio de Narros,  construcción renacentista del siglo XVI fue residencia veraniega de la realeza española y se halla en los lindes del pueblo. 
Una cara de este edificio da a unos frondosos jardines, mientras otras de sus estancias gozan de privilegiadas vistas marítimas. 

Como todo buen castillo, la leyenda dice que en el llamado Salón Azul cuenta con la presencia de un fantasma.

CARRETERA GETARIA PALACIO DE NARROS ZARAUTZ HONDARTZA MALECON ZARAUTZ

Si se nos ha hecho la hora de cenar podremos saciar nuestro apetito en cualquiera de los múltiples locales del Malecón.
O mejor aun,  si nuestro bolsillo lo soporta la casa hotel Arguiñano del famoso y chistoso cocinero nos ofrece una carta para chuparse los dedos.


ESTATUA KARLOS ARGUIÑANO HOTEL RESTAURANTE ARGUIÑANO

En mi caso el final de la jornada concluyó con una desagradable y onerosa sorpresa. Hay tantos rincones para recorrer que superé con creces la hora del ticket de estacionamiento y de vuelta al coche me tope con una multa de aparcamiento. Definitivamente no hay pueblo perfecto aunque Zarautz esté muy cerca.