En este año fatídico en muchos aspectos, Sean Connery dejaba atrás este mundo.
Además de una amplia trayectoria en la pantalla grande que le llevó en 1988 a ganar el prestigioso Oscar como mejor actor de reparto, la vida escénica de Connery estará ligada por siempre a los ojos de los cinéfilos al personaje 007, agente del servicio secreto británico. Probablemente el mítico "Bond, James Bond", de las novelas de Ian Fleming nunca fue encarnado mejor que por el "hombre más sexy del mundo", (según la revista People), y es que aunque la saga del espía británico se ha ido modernizando y adaptando a los tiempos actuales, en su origen el espia era un tipo pícaro, violento, ludópata, machista, prepotente, casi aristocrático bon vivant y picajoso con los barmans a la hora de elaborar su Dry Martini.
Pero debemos reconocer que a pesar de esos "defectillos", la saga de James bond tradicionalmente ha contado en su reparto con coches alta gama y deportivos que han protagonizado algunas car chase dignas de mención. En ZR ya rescatamos hará un tiempo la mítica persecución de "Nunca digas nunca jamás" y para despedir a su protagonista os propongo esta escena que transcurre en el centro de Las Vegas,
Diamantes para la Eternidad (1971) donde Bond viaja a la meca de los casinos, el Blackjack, las maquinas tragaperras y las bailarinas de striptease.
Inicialmente Connery no iba a protagonizar este film al despedirse de la saga tras el rodaje de You only live twice, pero el resultado con otros actores no fue el deseado y la United Artist puso sobre la mesa 1,25 millones de dólares, el contrato mas elevado hasta la fecha firmado por un actor para una sola película.
En esta ocasión el protagonista de la persecución es el cuerpo de policía de la ciudad intentando atrapar a un escurridizo Ford Mustang Mach I, al que el stunt de turno pone a dos ruedas para superar un estrecho callejón.
Una de las señas de identidad de las películas de James Bond, son sus escenas de acción y dentro de ellas podríamos hablar de un subgénero específico de la saga, las "car chase" que sufre el agente del MI6. Esta en concreto es de Nunca digas nunca Jamás, dirigida por Irvin Kerschner, (Star Wars, El Imperio contrataaca)
El film está lleno de anécdotas; para empezar el título con cierto sarcasmo alude al regreso de Sean Connery tras 12 años de ausencia. El escocés después de rodar "Diamantes para la eternidad" declaró que nunca jamás iba a interpretar al glamuroso agente de su graciosa majestad.
Nunca digas nunca jamás está basada en la novela "Operación Trueno" y después de una ardua batalla legal pudo ser rodada por la productora de uno sus escritores y estrenada el mismo año que "Octopussy", con apenas pocos meses de diferencia, por lo que en 1983 los fans de007 estuvieron doblemente de enhorabuena.
En esta persecución, un rejuvenecido Sean Connery vestido de etiqueta pilota una Yamaha XJ650 Turbo Seca (con un sonido brutal), trata de capturar a la bella Barbara Carrera a bordo de un escurridizo Renault 5 Turbo.