Escenario, coches y banda sonara perfectamente recreado en los años cincuenta, donde sus paisanos permanecen ajenos a la prisa y a las atribulaciones de un piloto de coches accidentado en plena plaza del pueblo. Pero tal vez el piloto extraiga una valiosa lección de su visita.
El corto (en inglés) patrocinado por Prada fue encargado al director Wes Anderson, (El Gran hotel Budapest, La vida acuática de Steve Zissou, Los Tenembaums y Academia Rushmore entre otros títulos.
Este corto destaca sobre todo visualmente por su brillante colorido y fue presentado fuera de competición en el Festival romano de cine en el 2013.
Si todavía no lo han hecho les invito a visionarlo.
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