To catch a thief, (1955) según los críticos no fue la mejor película del "Mago del Suspense". La traigo a colación por esta escena rodada en gran parte mediante la técnica del croma. En ella aparecen dos habituales del cine de Hitchcok, son el galán Cary Grant y la bella Grace Kelly, la misma que encontraría el amor y la muerte en el Principado Monegasco, justamente el lugar donde se rodó esta persecución entre un precioso Sunbeam Talbot Alpine Roadster y un Citroën Traction 11.
