Aquellos que soléis visitar este sitio web ya conoceréis a estas alturas mi amor por Tatra, protagonista aquí de varios posts.
¿Por qué esta filia por la marca checa? pues por historias como la que protagonizaron estos dos aventureros checos que recorrieron buena parte del globo terráqueo a bordo de coches cedidos por la emblemática marca checa.
Para haceros una idea de la magnitud de la aventura, imaginaros hacer un viaje por 44 países y 111.000 Kms. en la primera mitad del siglo pasado, cuando en muchos países las infraestructuras viarias no estaban adaptadas a los vehículos motorizados.
El denominado Proyecto 5, (aludiendo a los continentes) fue obra de dos estudiantes universitarios de Praga, Jiri Hanzelka y Miroslav Zikmund, ambos amigos y apasionados por los países extranjeros, sus lenguas, su naturaleza y sus habitantes.
En busca de financiación para su materialización este proyecto fue expuesto a los dirigentes de la marca automovilística Tatra, quien viendo una oportunidad de oro para promocionar las bondades de sus coches patrocinaron los costes del viaje y cedieron un Tatra 87 nuevo inmaculado de color plata, además la marca les brindó un curso de pilotaje y mecánica de tres meses de duración, tiempo que compaginaron con la elaboración de mapas, y la creación de destinos y rutas.
Este primer viaje les llevo del Norte de África hasta México y les ocupó tres años, (1947-1950) tiempo durante el cual se produjo la instauración del estado comunista en su país, bajo los designios Stalinistas.
Partieron desde su país natal atravesando Europa hasta el puerto de Marsella donde cogieron un barco para viajar a Casablanca.
En Libia sufrieron un siniestro fatal para el T87, provocado según los aventureros por una falla en el sistema de frenado. Por fortuna Tatra tenía almacenados en el puerto de El Cairo otros tres coches, pero al abrir el primer contenedor vieron que era de color negro, nada apropiado para el abrasador desierto africano y decidieron pintarlo del color plateado como el T87 en el que partieron.
Su travesía por desiertos, pedregales y sabanas acabó en Ciudad del Cabo, donde cogieron un barco con destino a Buenos Aires.
Se les atribuye la hazaña de ser los primeros conductores en atravesar de punta a punta el continente africano.
En Libia sufrieron un siniestro fatal para el T87, provocado según los aventureros por una falla en el sistema de frenado. Por fortuna Tatra tenía almacenados en el puerto de El Cairo otros tres coches, pero al abrir el primer contenedor vieron que era de color negro, nada apropiado para el abrasador desierto africano y decidieron pintarlo del color plateado como el T87 en el que partieron.
Su travesía por desiertos, pedregales y sabanas acabó en Ciudad del Cabo, donde cogieron un barco con destino a Buenos Aires.
Se les atribuye la hazaña de ser los primeros conductores en atravesar de punta a punta el continente africano.
En América del Sur el principal desafío lo experimentan en las zonas montañosas, primero en la temible ruta de Los Yungas Bolivianos y luego en los Andes Peruanos, donde sufren problemas con los muelles de la suspensión, parándose a repararla a una altura de 4.725 mts. Ante la falta de repuestos a bordo solicitan ayuda a la fábrica, estos les son enviados por barco hasta Lima donde hechas las reparaciones prosiguen el viaje que finaliza en México.
En unos tiempos represivos en que la mayoría de los checoslovacos no pudieron salir al extranjero, Hanzelka y Zikmund fueron autorizados a emprender otro largo viaje de cinco años y medio de duración (1959-1964) visitando 83 países por tierras de Europa del Este, Unión Sovietica, Asía, varias islas del Pácifico, Indonesia, Java, y Japón, esta vez viajando con dos prototipos del Camión Tatra 805.
Sus crónicas enviadas por teletipo eran retransmitidas por la radio checoslovaca mediante la voz de dos actores y el programa semanal tuvo un éxito impresionante en una población deseosa de conocer noticias de sus experiencias con otras culturas.
Fruto de esos viajes, surgieron 150 cortometrajes documentales y 7 libros llenos de fotos y relatos de las circunstancias socio-políticas, convirtiéndose en los escritores de mayor éxito de la época en el bloque soviet, llegándose a dar la situación de que los propios dirigentes comunistas consultaban esos documentos como libro de cabecera para conocer más sobre los pueblos visitados por Zikmund y Hanzelka.
En 1965 tenían programado otro viaje por todo el mundo, pero a Nikita Krushev el máximo dirigente soviético durante la Guerra Fría no le acabaron de gustar las descripciones de pobreza y corrupción generalizada en territorio de la URSS, entonces les prohibió salir de su país y por supuesto censuró sus libros.
Hanzelka y Zikmund se adhirieron a la llamada Primavera de Praga en 1968, un movimiento disidente y anticomunista que fue atajado por los poderosos tanques del ejercito soviético, desgraciadamente nuestros protagonistas fueron procesados y su trabajo olvidado y denostado hasta la Caída del Muro en 1989.
Habían pasado 21 años y Zikmund se reunió con su compañero de aventuras para proponerle viajar a Australia y completar así su viejo plan completar la visita a los 5 continentes pero desafortunadamente Hanzelka estaba demasiado enfermo.
En 1997 coincidiendo con el 50 aniversario de su primer viaje fue publicado un nuevo libro sobre sus experiencias.
Hanzelka falleció finalmente en el 2003, pero Zikmund dirige ahora un Museo en Zlín donde se exponen innumerables diarios de viaje, fotografías, artículos y recuerdos recolectado en Europa África, América, Asia, y Australia.
Hanzelka falleció finalmente en el 2003, pero Zikmund dirige ahora un Museo en Zlín donde se exponen innumerables diarios de viaje, fotografías, artículos y recuerdos recolectado en Europa África, América, Asia, y Australia.










































































