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sábado, 14 de enero de 2017

LAS HAZAÑAS DE NORMAN BATTEN


¿Conoceis la historia de este bravo piloto que condujo su monoplaza de pie y envuelto en llamas?. De no ser así os invito a conocer la azarosa vida (y muerte) de Norman Batten
A menudo el destino de un piloto,  especialmente antaño,  era perecer en la pista de carreras. Mucho más cruel resulta cuando se interrumpe su carrera fuera de los circuitos, como en el caso de Norman Batten
Su compañero de equipo Earl Devore y Norman murieron en el naufragio del SS Vestris un lejano 12 de Noviembre de 1928, cuando ambos cargaron un Miller Special en el maltrecho y sobrecargado barco,  con la intención de participar en una carrera en Buenos Aires.  Tan solo un día después de zarpar de Nueva York el barco se hundió en el que fue calificado como el peor naufragio desde el Titanic, perecieron 144 personas. 
Las respectivas esposas de los pilotos sobrevivieron y según sus declaraciones a los rotativos de la época, podemos saber que Batten se negó a subir en los botes salvavidas,  cediendo su puesto a otras personas y permaneció en el agua helada protegiendo a sus compañeros de naufragio de los ataques de los tiburones.
Pero ese no fue el único acto heroico de este corredor. En 1925 Pete de Paolo ganó las 500 millas de Indianapolis, pero nunca podría haberlo conseguido sin la ayuda de Norman, piloto reserva. De Paolo iba líder a mitad de carrera pero con unas terribles ampollas sangrantes en sus manos, entonces Fred Duesenberg director de equipo ordena a De Paolo parar y ser atendido por los servicios médicos del circuito. 
Norman Batten cogió el Miller con ímpetu pero empezó con mal pie al calarse su motor al salir de pits, perdiendo muchas posiciones. Tras 22 vueltas logra situarse en quinta posición, justo cuando el piloto titular volvía a estar en condiciones de volver a carrera. Hecho el cambio de piloto, Pete de Paolo remontó hasta la victoria, un triunfo que él mismo reconoció se debió en gran parte a nuestro protagonista. 
Pero en 1927 Norman Batten, una especie de Juan Sin Miedo nos dejó una de esas instantáneas para la historia, (imagen que encabeza el post), al conducir su coche en llamas,  casi como un jockey cabalgando de pie, toda la larga recta del Indianapolis Speedway, solo saltó de su auto después de situarlo en una zona segura lejos de la multitud y de los boxes, donde sofocaron el incendio. Este hecho fue llevado al cine por Mickie Rooney en el film "Prueba Heroica".
No sabemos hasta donde hubiera llegado la carrera automovilística de Batten interrumpida por el trágico naufragio pero una quinta posición final en las 500 Millas de Indiana de 1928, parecían augurarle un futuro prometedor, aunque seguro que no tan brillante como su coraje, valor y predisposición para ayudar al prójimo.