Seguimos haciendo paseos con el golfete, pero debido a las restricciones por el tema de la pandemia nos vemos obligados a reducir el radio de las salidas al término municipal donde vivo, y municipios colindantes 😩
Por suerte todavía nos quedan algunos rincones dignos de visitar y que no habían aparecido en esta sección. Uno de ellos es Pasajes de San Pedro, situado en las faldas del Monte Ulía se encuentra un paseo ligeramente ascendente que nos lleva hasta el mirador de el Faro de la Plata. Un paseo cerrado al paso de vehículos motorizados pero esta caminata de apenas 20 min. nos permitirá apreciar mejor las espectaculares vistas sobre la bahía.
La entrada al puerto es tan estrecha que parece increíble que puedan entrar grandes buques cargueros, ello con la imprescindible ayuda de los prácticos del puerto.
Al otro lado de la Punta de San Pedro aparece la inmensa mole del Monte Jaizkibel en cuya faldas vemos Pasajes San Juan.
Desandamos el camino, ahora más llevadero en el descenso, para volver a nuestro vehículo. He de advertiros que al estar el pueblo en las faldas de la montaña las rampas son de desnivel importante y por si no fuera bastante obstáculo debemos recorrer una serie de laberínticas callejas que parecen querer atrapar al foráneo en una sucesión de cul de sacs, estrechos pasajes y giros imposibles.
Una vez en Pasajes, deberemos tener en cuenta que la parte antigua y el puerto está restringida la circulación motorizada a tan solo residentes. Dejamos el golfete justo a la entrada del puerto y nos dirigimos hacia la Iglesia de San Pedro.
En el estrecho trecho delimitado por las faldas del monte y el muelle de pescadores, se apelotonan una junto a otra las casas de pescadores de la Calle San Pedro, una de las cuales vio nacer a Blas de Lezo, ilustre almirante de la Armada Española y gran estratega militar cuyas maquiavelicas tretas lograron desquiciar a los británicos en Cartagena de Indias.
Salimos a la Plaza Torreko donde se halla un servicio de taxi marítimo que cruza la bahía y en pocos minutos nos pone en Pasajes de San Juan.
En la plaza hay erigida una escultura para inmortalizar a Manuel Arrillaga junto a una foto de su tripulación, el legendario patrón que llevó a sus remeros a traerse a San Pedro seis Banderas de la Concha consecutivas (1927-1932).
Seguimos paseando por el puerto recreativo hasta llegar a las instalaciones de la Sanpedrotarra, club de remo que participa en las principales ligas de traineras.
Lamentablemente poco más allá, una valla nos detiene el paso y nos avisa de que son instalaciones pertenecientes al puerto y privadas. Es hora de dar por finalizada la visita a esta pintoresca villa marinera y volver al pueblo paseando por el muelle, sin prisa alguna sintiendo las caricias de la brisa marina y del sol inusualmente calido en estas fechas otoñales.
Pasamos junto a gigantescos navíos. A su lado parecemos insignificantes, pero a su vez cuando estos abandonan el cobijo del puerto y enfilan el horizonte se tornan miniaturas en medio de la inmensidad de las aguas. Esto nos hace reflexionar acerca de la valentía y del sacrificado trabajo de los profesionales que surten nuestros mercados de todo tipo de productos
Esta probablemente será la ultima salida del año, con un saldo irrisorio en kms recorridos con el Golfito, no podía ser de otro modo en este año funesto en tantos aspectos y esta no es la excepción, en fin, esperemos que esta pesadilla nos deje pronto a todos y podamos volver a recorrer bellas carreteras y pueblos.
































































