Hasta bien entrado los años setenta se dio una maravillosa unión de ilustraciones y coches en la publicidad, especialmente en los Estados Unidos.
Me llama poderosamente la atención que aun existiendo la fotografía muchas marcas como Cadillac, Pontiac, Packard, Lincoln, Mercury, y una larga lista, recurrían a recreaciones hiperrealistas de sus coches, adornadas con un ambiente de fondo elitista o idílico, para promocionar su status exclusivo.
Verdaderos artistas, especialistas como, Art Fitzpatrick y Van Kaufman que trabajaron para Pontiac durante 23 años, nos han legado multitud de glamurosas ilustraciones como esta.
Era común ver coches al lado de lujosas mansiones, con jardines, piscinas, hoteles, o puertos deportivos con yates. Por supuesto vemos en ellas a sus afortunados propietarios luciendo sus mejores galas, con expresiones de felicidad vendiendo el más puro estilo del "sueño americano".





























