En VW fueron pineros en fabricar lo que se podría denominar un coche global y uno de los primeros modelos en venderse en todos los continentes (menos lógicamente la Antártida) fue el Santana.
Aunque en algunos paises su nombre fue otro, en el departamento de marketing prosiguieron con su tradición de denominar a sus modelos con nombres de vientos. Eligieron el de un viento que sopla en California. Curiosamente en los Estados Unidos se comercializó bajo la denominación de Quantum.
Como coche global fue muy rentable para la marca, vendiéndose en México como Corsar, y en Argentina como Carat. En España curiosamente compartió nombre con algún modelo de la empresa de Linares Santana Motor quien hubo de solicitar permiso a Seat, quien por entonces tenía registrado el nombre comercial.
Otra de las argucias de los de VW fue la de añadir un tercer volumen a una misma plataforma existente y venderlo con ligeros cambios estéticos bajo otra denominación comercial, como por ejemplo los Jetta y Vento, versiones sedán del Golf o el Derby versión tres volúmenes de un Polo .
El caso del Santana es similar, al ser básicamente un Passat B2 al que se le añadió el tercer volumen para convertirlo en sedán, se modifica el frontal y paragolpes y se pasa a venderlo como tope de gama al decaer la demanda de los cinco puertas premium.
Otra de sus peculiaridades es que se fabricó en España en la planta navarra de Landaben por SEAT junto a los Polos y los Passat. Aquí se comercializó hasta 1988 al igual que en Alemania, pero en otros mercados como el chino se sigue vendiendo en la actualidad pero logicamente ya utilizando plataformas más actuales.
El Santana equipaba propulsores de cuatro cilindros, el 1.3 1,6 , 1.8 y 2.0 con potencias entre 60 y 115 cv y existió también un motor de cinco cilindros en línea de origen Audi y 115 cv.
Es evidente que esta unidad necesita arreglos estéticos, pero poco se le puede recriminar a su propietario tan solo por el hecho de mantenerlo en todavía en activo.






