El hallazgo de esta semana ha sido espectacular, un majestuoso Audi V8. En su momento este era un Audi Top, alto de gama, vamos que no se podía adquirir nada mejor en los concesionarios de los Cuatro Aros.
Por desgracia no os sé informar del año de matriculación (no tenía la placa original, seguramente este auto fue rematriculado recientemente) y por tanto no puedo deducir su cilindrada (del 88 al 91 montaba el 3.6 ltrs y del 91 al 93 se le instaló el fabuloso 4.2 ltrs.).
Aun hoy después de tres décadas su estampa es poderosa y maciza, clásica pero con ciertos toques de deportividad. Para mi gusto tan solo le afea la tira roja trasera de ópticas en plástico rojo.
Esta joya parece estar en activo y como buen producto germano de calidad parece desafiar el paso del tiempo en buen estado.
Aquellos ensayos revelaron que era un coche muy competitivo para la Nascar pero al no cumplir con la reglamentación fue inscrito en la Trans-Am del 88 donde se convirtió en el absoluto dominador.
Este auto, aunque probablemente no compartiera ni una tuerca, tambien sirvió como denominación comercial para que Audi dominara a placer los campeonatos DTM del 90 y 91, siendo el primer fabricante en adjudicarse dos títulos consecutivos.



