Chuck Berry está considerado como uno de los padres del Rock&Roll.
Canciones como Johnnie B. Good o Roll over Bethoven bastaron para encumbrarle como uno de los músicos más influyentes de la historia del género. Pero si nos fijamos atentamente en su discografía, Chuk Berry descubrió y explotó el potencial del mundo del automóvil en la cultura musical "teenager" norteamericana.
Canciones como Johnnie B. Good o Roll over Bethoven bastaron para encumbrarle como uno de los músicos más influyentes de la historia del género. Pero si nos fijamos atentamente en su discografía, Chuk Berry descubrió y explotó el potencial del mundo del automóvil en la cultura musical "teenager" norteamericana.
Los jóvenes de mediados del siglo pasado querían vivir nuevas experiencias y vivirlas de manera acelerada. Los coches rápidos y el Rock&Roll fueron su forma de reivindicar esa rebeldía contra la autoridad represiva.
Chuck Berry, ex-obrero de General Motors y gran aficionado a los buenos coches, captó esas inquietudes juveniles, y supo relatarlas como nadie en sus canciones. Desde luego experiencias y anécdotas para contar no le faltaban, pues en algunas ocasiones vivió al margen de la ley.
En las letras de "No particular place to go",
Un Cadillac Coup De Ville y un Ford V8 aparecen citados en "Maybelline".
Mientras que un Jaguar y un T-Bird son los protagonistas de este otro hit de uno de los grandes del rock.




