Su riqueza paisajística es extraordinaria y encontramos en pocos kilómetros una diversidad natural y geológica enorme; ríos, bahías, playas, arenales, marismas, acantilados, todo ello rodeado del incesante oleaje del Mar Cantábrico. Para defenderse de sus embates, y como en otras villas marineras de la zona, sus habitantes han construido un gigantesco espigón, una muralla marítima paralela a la desembocadura del Rio Urola.
A un lado del espigón se halla la Playa de Santiago y un espacio protegido de marismas y dunas, un ecosistema hogar de multitud de fauna.
Para los admiradores del arte, en esta idílica zona rodeada de arboles encontraran la casa del pintor Zuloaga, con obras del propio artista o de otros del calibre del Greco, Zurbarán, Goya entre muchos otros.
Pero nosotros nos situamos al otro lado de la desembocadura del Urola, y al final de un paseo marítimo encontramos encaramado en un risco el Faro de la villa, construido en 1870, y justo a sus pies una desolada playa cubierta por inmensos peñascos.

En un pasado la zona sufrió piratería y pillaje, estos imponentes cañones son un testimonio de como se las gastaban sus habitantes en aquellos duros tiempos.
El mecanismo de este reloj es de 1901 y perteneció a una iglesia del pueblo. En 1985 el Reloj Artadi dejó de funcionar y después de 30 años fue desmontado, restaurado y vuelto a montar en una plaza del Paseo del Faro.
Su ermita es actualmente muy reconocida y visitada por los turistas a raíz de la filmación de una escena de la comedia de éxito llamada Ocho Apellidos Vascos.
Desde ese privilegiado mirador tenemos dos opciones, la primera para los más andariegos es continuar el sendero costero de Algorri que a través del parque geológico del Flysch nos conduce hasta Deba, la siguiente villa.
El Flysch es un fenómeno geológico, una especie de radiografía terrestre que nos muestra unas disecciones en las capas de rocas, por los cuales los geológos son capaces de identificar los sucesos más importantes acaecidos en nuestro planeta los últimos 70 millones de años. En esos pliegues se han quedado registrados en la piedra, sucesos como el aumento de la temperatura terrestre, el cambio de polaridad magnética o la extinción de los dinosaurios.
Otra opción más tranquila es bajar a la Playa de Itzurun para darse un chapuzón refrescante o tomar algo en un chiringuito construido en piedra.
Volvemos al pueblo para callejear y en el aparcamiento me encuentro con un auto bastante extraño de ver. Se trataba de un Renault Avantime, un monovolumen de 3 puertas, de formas bastantes chocantes.
En el casco viejo las calles se tornan estrechas y empinadas, a menudo con tramos de escaleras, pero nos obsequian con rincones preciosos.
En la Fuente de San Juan hay una bonita figura a tamaño real realizada en bronce, a raíz de la famosa película la aguadera se ha hecho famosa.
Justo enfrente de la placita ya asoma entre los tejados la mole pétrea de la Parroquia de San Pedro Apóstol, comenzada a construir en el siglo XVIII.
























