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domingo, 11 de septiembre de 2016

VANWALL, EL PRIMER GARAJISTA QUE CONQUISTÓ LA F1

Vanwall, el garajista que conquistó la F1
MOSS, HOLANDA, 1958
Seguramente os suenen apellidos ilustres de la historia del automovilismo tales como Norton, Cooper, Chapman, CostinMoss pero ya no es tan probable que conozcáis  su relación con la escudería de Fórmula Uno Vanwall .
Pues bien como anticipo,  deciros que en Vanwall (1954-1958) es donde se reunieron todos esos talentos consiguiendo numerosos triunfos en la corta vida de esta escudería británica, la primera en adjudicarse el prestigioso titulo de constructores en la historia de la F1.  
MOSS, NORDSCHLIEFFE, 1958
El nombre de Vanwall proviene de la combinación del apellido del fundador y empresario Tony Vandervell y de su producto comercial ThingWall Bearings, (juntas para bastidores). Vandervell inicialmente patrocinó a BRM, pero al cabo del tiempo finalmente decidió crea su propia escudería en F2, denominada ThinWall Specials para ello adquirió Ferraris, en aquellos tiempos buena parte de los ingresos de la Scuderia no provenían de vender coches de calle sino de competición para pilotos o escuadras privadas,  o "garajistas" como despectivamente Il Commendatore los denominaba.
Para participar en el campeonato de 1954 de F1 se creó un monoplaza a partir de cero. El chasis fue diseñado por Owen Maddock y construido por la Cooper Car Company, quien por aquel entonces ya participaba en la F1 asociado a los motores Bristol.
El motor fue diseñado por el ingeniero de Norton, Leo Kuzmicki uniendo 4 motores de moto monocilindricos de Norton 500cc, integrados en un bloque de camisas de agua añadidas, con un bloque inferior y cárter proviniente de un robusto Rolls-Royce. El motor denominado 254 2.5 L4 se evolucionó hasta obtener un cubicaje de 2.490cc. Era un DOCH con inyección mecánica de combustible Bosch.
El monoplaza dotado con frenos de disco Good-Year se puso en manos de Peter Collins, quien en 1954 tan solo tomó parte en dos carreras, retirada en Silverstone y un séptimo puesto en Monza, estos resultados le valieron la 34ª posición final en un campeonato en el que tomaron parte ¡89 corredores!.
En el 55 se contó con el norteamericano Harry Schell,  quien acompañó a la pareja de británicos Mike Hawthorn y Ken Wharton. Ninguno fue capaz de acumular un mísero punto en su casillero. Al parecer el propulsor de 210 cv a 6.500 rpm era muy bueno pero el chasis no estaba a la altura. 
Vandervell en 1956 decidió confiar en un joven y visionario diseñador llamado Colin Chapman para solventar ese lastre. El genio de Richmond desarrolló un marco más rígido y ligero que sus rivales, esto le permitirá montar muelles más blandos capaces de obtener mejor agarre. 
De la parte aerodinámica se encargó Frank Costiningeniero aeronáutico y hermano del co-fundador de Cosworth, quien diseñó un cuerpo en forma de lágrima, con tres tanques de combustibles carenados, el trasero en forma de joroba haciendo las veces de reposacabezas, y llevó a cabo un tratamiento de los bajos y reducción del frontal y la superficie de penetración aerodinámica. El monoplaza se mostró muy rápido pero tan solo pudo ganar una carrera no puntuable en Silverstone
1957 iba a suponer el inicio de la racha triunfal de los Vanwall. 
El motor un 4 en línea se potenció hasta alcanzar 285 cv a 7.300 r.p.m. Los problemas de la fiabilidad de la caja de cambios de 5 velocidades de origen Ferrari fueron solventados, y el manejo delicado de la trasera en especial  a alta velocidad,  lo resolvió Chapman rediseñando el eje trasero De Dion y montando amortiguadores Sachs de origen germano.
Tan solo quedaba fichar a un piloto ganador para cosechar éxitos. Vandervell conocía el patriotismo de Moss, quien siempre prefería correr con automoviles británicos, a sabiendas de que en ocasiones estos eran menos competitivos, (mejor perder con honor en un coche inglés que ganar en uno extranjero, Moss dixit). 
Por ello Vandervell conminó a probar su monoplaza a Stirling Moss, este ya conocía las prestaciones de Cooper, BRM y Connaught, los otros participantes británicos. Moss encontró muy superior al Vanwall y se puso a las ordenes del equipo de Vandervell. 
MOSS, VANDERVELL, PESCARA.
Moss no se equivocó, pues con este monoplaza pintado en riguroso British Racing Green se adjudicó los dos últimos GP de la temporada, el de Pescara (el circuito más largo de la historia del mundial con más de 25 Kms.) y también triunfó en Monza, en pleno feudo italiano. Como anécdota quedó el test de Reims con una preciosa carrocería Streamliner finalmente desechada.
1958 fue el año del triunfo y paradojicamente fue el del fin del equipo en la máxima competición. Llegaron 6 victorias;  Zandvoort, Boavista y Marruecos para Moss y Spa, Ring, Monza para Tony Brooks. Además fueron a parar a las vitrinas de Vandervell las últimas 4 carreras del campeonato, pero a Sir Stirling Moss se le escapó el mundial de pilotos por un único punto, este fue a parar a manos Mike Hawthorn, el primer británico en alzarse con el título y el campeón con menos victorias en una temporada (junto a Rosberg). Un mísero punto puede parecer una victoria exigua pero incluso menor (medio punto) fue la diferencia entre Lauda sobre Prost en el 84. Moss de nuevo hubo de conformarse con el subcampeónato mundial,  como en las cuatro temporadas anteriores.
VANWALL, MONZA 1958
MOSS, MONZA, 1958
Brooks fue tercero del mundial y el recién creado título de constructores F1 lo estrenaron los Vanwall con una ventaja de 8 puntos sobre los de Maranello. Fue tambien la primera temporada  en que la Union Jack abanderó ambos titulos, el de pilotos y el de constructores.
STUART LEWIS EVANS, AIN-DIAB, 1958
No todo fueron sonrisas para Vanwall aquella temporada,  a la postre la última. La delicada salud de su patrón agravada por la fuerte impresión producida tras la muerte de su tercer piloto el británico Stuart Lewis Evans en Ain-Diab durante la ultima carrera de la temporada,  conllevó la trágica decisión de Vandervell de retirar su equipo de la máxima competición. Sea como fuere Tony había cumplido su sueño de humilde garajista de vencer a los intocables fabricantes; Mercedes, Ferrari, Maserati, etc..
MOSS, MARRUECOS, 1958
En total fueron 9 victorias en 28 GP, 7 poles, 6 vueltas rápidas, 13 podios y 371 vueltas en cabeza
Puede parecer poco palmarés  pero sin embargo el legado de los Vanwall fue muy importante, supuso abrir una puerta infranqueable permitiendo a partir de entonces instaurar la hegemonía británica a escuderias como Cooper, BRM, Lotus, Tyrrell,  etc..
Tras la retirada oficial aun se pudo ver algún Vanwall en un gran Premio como el de Reims del 60, y el último tomó parte en la fallida Formula Intercontinental de 1961.



FUENTES Y FOTOS