Pocas furgos han dejado tan buen recuerdo, ya que a lo largo de tres décadas de producción fue un modelo muy popular entre los currelas de empresas de medio mundo, debido a su economía y a su resistencia, junto a una destacable capacidad de carga pues ademas la caja contaba con una ingeniosa trampilla posterior que se abría para alojar tubos, listones de madera y otros objetos alargados.
La R4F derivada del Renault 4 fue fabricada en nuestro país por la FASA de Valladolid y su carrera comercial fue tan longeva y exitosa que llegó incluso a competir durante seis años con su sucesor la Renault Express.
Este ejemplar de F6 razonablemente conservado fue matriculado en 1989 y corresponde a la versión comercial sin ventanas laterales.


