Cuando hablamos en tertulias sobre diseño automovilístico, el tema suele derivar casi siempre en la hegemonía de creadores y productos del país transalpino, no cabe duda el más importante en este sentido.
Pero el que escribe estas líneas, en ocasiones intenta meter baza y crear polémica sacando a la luz el diseño francés, con productos tal vez no tan sensuales y deportivos como los italianos pero en algunos periodos mucho más innovadores, vanguardistas y tecnológicamente más avanzados.
Particularmente me declaro admirador de los productos galos de los años setenta y ochenta muchos de los cuales sorprendentemente tienen detrás al protagonista de este post.
Robert Opron nació en Amiens en 1932, hijo de un militar francés y por ello pronto abandonó su país natal para dirigirse a África. Allí su padre luchó contra las tropas nazis y fue finalmente condecorado por su valentía. Para el joven Robert, la vida africana le enseñó valores como la libertad, el amor por la naturaleza, la bondad y la solidaridad de sus habitantes.
De vuelta a Europa inició sus estudios de Bellas Artes y Arquitectura, pero los libros de ingeniería le acabaron enamorando y encaminó sus pasos hacia la aeronáutica, trabajando incluso para una compañía de aviones en Toulon. Ello sin duda explica su visionario concept Fulgur realizado para Simca.
Gracias a este proyecto, Simca se equiparó a las grandes compañías estadounidenses que lanzaban en sus espectáculos bautizados como Motoramas, sus concepts basados en líneas aeronáuticas tan en boga en aquellos EE.UU en plena carrera contra la U.R.S.S para llegar a la Luna.
De modo que se pensó que el Fulgur presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1959, debía ser un coche autónomo que contaría con un radar dirigido por un computador parlante conectado a unas torres de control. Todo ello alimentado por una batería atómica, capaz de alimentar a unos propulsores electromagnéticos que le darían al Fulgur una autonomía de 5.000 Kms. Por supuesto esto nunca llegaría a materializarse pero este concept de Simca levantó gran expectación en los shows de New York y Chicago.
Opron fue despedido de Simca y pasó un par de años diseñando muebles hasta que un tal Flaminio Bertoni (creador del 2CV y el DS) le reclutó para su departamento de diseño en Citroën.
El temprano fallecimiento de su mentor en 1964 le abrió las puertas al despacho de director de diseño de la marca de Poissy. Allí su buque insignia el DS llevaba una decada sin cambios significativos y ya necesitaba una profunda renovación. A pocos le gustaría tener la enorme responsabilidad de retocar a una "Diosa", pero Robert solventó la papeleta con estilo, modernizando el coche pero a la vez manteniendo su esencia.
La principal novedad fue la llamada "nariz de tiburón" con faros direccionales halógenos integrados en la carrocería detrás de un vidrio, y según el giro del volante permitían ampliar al conductor el radio de visión.
Parece ser que el diseño de la trasera inicialmente contaba con luneta y tapa del maletero partida pero finalmente se desechó tal sorprendente recurso. En 1968 Citroën se hace con el control de la italiana Maserati y la cúpula directiva del doble chevrón tiene la idea de crear un Gran Turismo de lujo con capacidad para cuatro plazas bajo la carrocería de un cupé. Nuestro protagonista, aprovechando recursos como la suspensión hidroneumática, dibujó una coche largo y extraordinariamente bajo recurriendo de nuevo a un frontal afilado gracias a los faros empotadros, (en este caso seis) tras un metacrilato que también incorporaba la mátricula.
La trasera es un ejemplo de libro si queremos saber lo que es un fastback con una trasera recortada y también una enorme cúpula trasera de vidrio, unos recursos estilísticos que veremos repetidos en otras de sus obras. Para acentuar su poca altura las luces traseras se situaban a ras de suelo. El resultado era un Cx o coeficiente aerodinámico excelente, que unido al motor V6 de origen Maserati le permitía llegar a los 220 Km/h siendo el Citroén mas rápido hasta 1970.
Fuel mejor Citroën de la historia?. Parece ser que no, pues a sus propietarios como al gran Cruyff no les convenció nunca aspectos tan baladíes como el consumo o la fiabilidad mecánica, y se acabaron deshaciendo de ellos. Pero estos no son aspectos achacables a nuestro protagonista, que sin duda para los amantes de la marca creó el coche mas cool de la historia de la marca. El SM obtuvo el galardón de mejor coche del año otorgado por la revista Motor Trend en 1971.
Desde los Palacios Eliseos se encargaron cuatro unidades descapotables denominadas Presidentialles, para el entonces presidente GeorgePompidou.
Menos conocida y muy polémica fue la versión cuatro puertas del SM bautizada Opera. Por su parte Opron siempre mantuvo su indignación y renegó de estas versiones.
Sin embargo en Citroën a principios de los setenta necesitaban una profunda renovación porque los Ami y los DS eran modelos que iban perdiendo terreno frente a la competencia. Así en 1970 el Centro de Estilo de Citroën de Vélizy presentó el GS. Se trataba de un fastback de cinco puertas con muchas similitudes al BMC Aerodinamica, un estudio presentado por Pininfarina en 1967 para la marca británica, aunque nunca franceses ni italianos tuvieron ningún contacto de forma oficial.
El GS obtuvo el prestigioso titulo de Mejor coche de Europa de 1971 y junto a su segunda serie llamada GSA prolongó su fabricación hasta 1986, con un total de dos millones de unidades producidas, muchas de ellas en la factoría de Vigo.
Más delicado era el remplazo de la berlina de alta gama de la marca, pero una vez más nuestro protagonista de hoy, dió en el blanco con su sucesor. El DS llevaba desde 1955 en producción y no hace falta decir la expectación que levantó su sustitución en 1974, fue casi una cuestión de estado en Francia. A pesar de la enorme responsabilidad que recaía sobre sus esferas hidroneumáticas, el CX demostró estar a la altura de su predecesor.
El sucesor del DS tuvo una carrera brillante como lo demuestran sus excelentes cifras de ventas a lo largo de casi dos décadas en activo. En el plano puramente estetico , de nuevo vemos la obsesión de Opron por las líneas aerodinámicas y las carrocerías fastback o de cinco puertas que permitían jugar con un gran espacio interior aprovechable, ello todavía mas notorio en las versiones Break en unos tiempos en que estas no estaban tan arraigadas como en la actualidad. Siguiendo las líneas maestras del diseño presentadas por el GS, este modelo dió un paso adelante perfeccionando ese perfil tan fluido con una luneta trasera encorvada y ruedas traseras semiocultas. En su acogedor interior incorporaba un estiloso volante y un cuadro de mandos futurista.
El CX, siglas por las que se conoce el coeficiente aerodinámico, estableció unos estándares de equipamiento y calidad nunca vistas antes en la compañía.
En su momento gracias al 25TRD2 fue considerado el Diésel más veloz del mercado. Obtuvo el prestigioso galardón europeo de Coche del Año en 1975.
Por desgracia los números hacía tiempo que eran rojos en la compañía del doble chevrón, y Peugeot vió la oportunidad de hacerse con el control de su directo competidor en 1974. Ya se sabe lo que conlleva estas fusiones en grandes compañías, son una merienda de negros que acabó con nuestro protagonista fuera de Citroën.
Por aquel entonces el prestigio de este maestro estaba fuera de toda duda y como podía elegir destino acabó en Renault, otra marca de su país natal que tenia fama de permitir cierta libertad creativa a sus diseñadores.
Como Opron parecía estar especializado en la renovación de viejos mitos, uno de sus primeros trabajos para la marca del rombo fue el sucesor de toda una leyenda de los rallyes, aunque el Alpine A310 de 1976 tenia más pinta de Gran Turismo que de coche de rallyes.
En este trabajo vemos una continuidad de sus anteriores trabajos en Citroën, por ejemplo las líneas aerodinámicas, los faros carenados en el frontal protegidos por una pantalla, una enorme superficie acristalada posterior y unos interiores de calidad nunca vista para un fabricante generalista.
En Renault este hombre de gran mostacho y sus ayudantes, entre los que se encontraba Michel Jardin crean otro de esos autos icónicos de los años ochenta. El Fuego basado en mecánicamente en el R-18, era un soplo de aire fresco en su segmento de cupés ya veteranos como el Opel Manta o el Ford Capri. Aquí los tres volúmenes clásicos en los cupés eran sustituidos por su característica "hayon bulle" (luneta curva) que se extendía hasta el pilar C. La presencia del plástico negro tanto en los modernos paragolpes integrados como en la línea de cintura y en las aletas acentuaba su deportividad.
Robert Opron inició una época muy fructífera en una Renault que al igual que con su anterior compañía, demandaba de él un liderazgo y una visión de futuro clara para renovar su gama y acercarla al siglo veintiuno. Estos son algunos de los modelos en que nuestro protagonista dejó sus huellas.
RENAULT 9
RENAULT 11
RENAULT 25
RENAULT RODEO 5
RENAULT VESTA
RENAULT ESPACE
RENAULT EXPRESS
En Renault trabajó en proyectos con la colaboración de los más prestigiosos diseñadores del momento, como MarcelloGandini para crear el Supercinco o junto aGiorgetto Giugiaro en el diseño del R-21. Tal vez estas colaboraciones con maestros italianos fue decisiva para que tomara nuevos aires y en 1986 fichó por el grupo Fiat, o tal vez fueran nuevas incorporaciones en la cúpula directiva de la marca del rombo que no le acabaron de agradar.
A pesar de que Il Mostro como fue bautizado por la prensa de la época llevara el apellido de Zagato, el Alfa Romeo SZ no fue diseñado por Zagato, (tan solo lo fabricó) sino por el Centro Stile de Fiat.
Aunque el proyecto de un deportivo cupé de tirada limitada no tenía demasiada lógica en una compañía que no paraba de presentar números rojos en su contabilidad, desde el consejo de administración se buscaba un impulso de modernidad hacia nuevas tecnologías por ejemplo el diseño asistido por ordenador o la búsqueda de nuevos materiales plásticos e innovadores sistemas de producción.
Estéticamente Alfa quería reinterpretarse también y el coche debía ser innovador. Alfa decide enviar a concurso el diseño, un concurso donde participarían por una parte Zagato, otra parte Walter Da Silva al frente del Centro Stile de Alfa y en tercer lugar estuvo implicada la casa madre de Fiat, un centro de diseño comandado por Robert Opron.
El diseñador francés esbozaría las líneas maestras del SZ, y luego dejaría el desarrollo en manos de sus colaboradores Santini y Castellana. La cúpula superior se parece al primigenio dibujo del Simca Fulgur. Esta propuesta a priori rarísima es la finalmente elegida por la marca del Biscione.
Tras su jubilación siguio ligado al diseño de automóviles al crear su propia consultoría en el sur de París, trabajando entre otros paraLigier.
Entre otras distinciones este maestro francés fue nominado en 1999 para el premio "Car designer of the Century" y fue nombrado Caballero de la Legion de Honor. Se establece su participación en setenta y dos proyectos de diseños que han acabado con mas de treinta millones de vehículos circulando por las carreteras.
Reconocido unánimemente entre sus propios colegas como uno de los mejores diseñadores del siglo pasado, finalmente dejó este mundo en 2021 a los ochenta y nueve años.
¿Os habéis preguntado alguna vez para que sirve un Supercar?. ¿Para callejear por el casco viejo de una ciudad? ¡ Error!. ¿Para llevar a la familia de vacaciones, perros, suegra, equipaje incluidos? No. ¿Para meterse en una comarcal estrecha y llena de baches, tipo rallys? Ni pensarlo. ¿Para circular por autopista a la ridícula velocidad de 120 Km/h.? Patético. Tal vez algunos apunten que sirven para destrozar los tiempos en un Track Day, posiblemente, pero es mucho más probable verlos aparcados en la puerta de un Gran Hotel o en el aparcamiento de un puerto deportivo.
Otro hábitat natural de un deportivo de postín son las portadas de revistas de motor o los posters en la habitación de la chavaleria.
Entonces visto lo visto, lo lógico sería argumentar que su principal valor es ser un símbolo de estatus social para una élite adinerada. También seria lícito pensar que desde el punto de vista de las marcas son un escaparate tecnológico y un pique continuo para ver quien los hace más bajos, anchos y rápidos.
Bien desde punto de vista racional no parecen tener demasiada justificación pero reconozcamoslo a todos nos encantan, babeamos y gritamos a los cuatro vientos su nombre al divisar uno.
Son probablemente la belleza hecha máquina, y una exaltación a los sentidos, es como ver una peli de Kubrick o escuchar un disco de Pink Floyd, no están hechos para ser entendidos sino para transportarnos momentaneamente fuera de este mundo tan banal.
Otra de sus funciónes es la de convertirse en una carrera constante de búsqueda tecnológica. Los Supercoches son todo un reto para los ingenieros y diseñadores, no solo deben ser emocionantes, veloces, hacer un sonido capaz de ponernos los bellos de punta..
hoy en día deben ser cómodos, llenos de gadgets electrónicos, de lujosos interiores y acabados, respetuosos con el medio ambiente, con una buena fiabilidad mecánica y por si fuera poco algunos como Porsche con su "super-hibrido" 918 apuestan por las nuevas tecnologías.
A continuación si os apetece seguir leyendo, veremos algunos miembros de esta estirpe y sus respectivas contribuciones a los récords de velocidad en los autos de serie.
LOS PIONEROS
Desde que el auto es auto, ha existido una dura pugna por ver cual era el constructor del ejemplar más rápido sobre ruedas en surcar la faz de la tierra. Pero para ser precisos los supercoches tal como los conocemos hoy en día comenzaron en 1964 y..¡ en Norteamerica !.
Creo que no vale la pena explicar la anécdota entre un tal Henry Ford II, y otro personaje no menos conocido apellidado Ferrari, y su conflicto de intereses en Las 24 Horas de Le Mans. Para los que a estas alturas la ignoréis la podéis leer aquí
Total que esta guerra la solucionó Carroll Shelby, un cowboy norteamericano de sombrero negro, pariendo el Ford GT40, auto que puso fin a los 6 triunfos consecutivos de Ferrari en Le Mans. No solo lo hicieron, sino que lo repitieron 4 veces. Pero lo que de verdad nos interesa de esta historia es que de paso el GT40 MKI, se convirtió en el primer supercar de la historia. Entiendo y si no es así corregidme que una de las características inherente a un supercar es que debe estar autorizado para circular en carretera abierta.
En 1965 en Ford no tardaron mucho en ver las posibilidades de este filón comercial, y con las 31 uds. puestas a la venta podríamos decir que oficialmente se dió el pistoletazo de salida a la historia de los supercars. Esta obra maestra hecha con carrocería de fibra vidrio y llantas Borrani sentó las bases del genero; como buen "americar" contaba con un V8 de alta cilindrada. Potaba el propulsor situado en posición central, esta última idea tomada de otro grande; John Cooper quien revolucionó la F1 en 1958.
Otra característica intrínseca que han mantenido los supercars y parte del GT40, es una linea muy afilada para favorecer la penetración aerodinámica y una escasa altura para bajar el centro de gravedad y mejorar el comportamiento dinámico en curva. Fruto de ello sus cifras de 257 Km/h y una aceleración de 0 a 100 en 5,3 segundos, son aun casi 50 años después alcanzados por muy pocos automóviles de calle.
Poco le duraría la supremacía a Ford, pues aunque los yankees habían pisoteado al orgulloso Commendatore, otro obstinado italiano llamado Ferrucio, con suLamborghini Miurade 1967, iba a dar un golpe de autoridad en la mesa, arrebatando al GT40 el titulo de supercoche mas veloz de la década de los 70. Su ficha técnica aparece este otro post dedicado a Marcello Gandini.
El LamborghiniCountach LP 400, de 1974, fue el sucesor del Miura. Se cogieron bastidor y motor de aquel, y se le añadió una carrocería de nuevo diseñada por Gandini, (4 coches de este listado llevan su autoría), con las innovadores puertas de tijera, que se convertirían con el paso del tiempo en una seña de identidad de la marca. El Countach fue sin duda el supercoche de la década de los 70 en todos los sentidos, incluidas sus prestaciones, de todos modos estas al compartir elementos mecánicos no diferían en mucho de las del Miura. Inicialmente declaraba 262Km/h, cifras que fueron mejoradas por las siguientes evoluciones. Hubo de pasar casi una década para ser despojado del trono del mejor superdeportivo del mundo.
LA HERENCIA DE LOS GR.B
Enzo Ferarri siempre fue un ferviente detractor del motor central, por lo que perdió mucho tiempo, y hasta la aparición en 1984 del Ferrari 288 GTO los de Maranello no inscriben una creación suya en el listado de supercoches más veloces de la historia.
Fue un auto radical, inicialmente diseñado como Gr.B para la competición de rallies. De ahí la O de Omologatto que hace referencia a los 200 ejemplares de calle exigidos para poder correr.
Con sus 305 Km/h fue el primero en poder superar la barrera de los 300 en carretera abierta. También bajaba de la barrera de los 5 segs. acelerando de 0 a 100 Km/h.
FERRARI 288 GTO
AÑO DE PRESENTACIÓN Salón de Ginebra de 1984.
CARROCERÍAdiseño Leonardo Fioravanti, para Pininfarina. Carrocería derivada del 308 GTB. Armazón de fibra de vidrio, paneles de aluminio, capós de Kevlar.
DATOS MECÁNICOS Motor V8 a 90º de 2,8 lts. Biturbo IHI, motor situado en posición central longitudinal. 4 Válvulas por cilindro. Potencia máxima de 400 cvs a 7.000 rpm. Propulsión trasera y caja de cambios manual de 5 velocidades.
PRESTACIONES 305 Km/h y aceleración de 0 a 100 en 4,9 seg.
Los llamados Grupo B fueron durante esa época un aliciente para la construcción de algunas de las mejores maquinas de toda la historia. Porsche revolucionó el mundo de los supercars con su innovador y ultratecnologico 959, que fue la base base para el ganador del Dakar. Por ello se le dotó de transmisión total. A pesar de este lastre fue el primero en romper la barrera de los 310 Km/h y acercarse mucho a los 320, mientras que bajaba de los 4 segs. en la prueba de 0 a 100.
PORSCHE 959
AÑO DE PRESENTACIÓN 1983 en el salón de Frankfurt. Comercializado en 1987.
DATOS MECÁNICOS Motor de arquitectura V6. Biturbo KKK y doble intercooler. Cilindrada de 2.849 cc. Motor en posición trasera longitudinal. Potencia máxima de 450 cvs a 6.500 rpm. Par motor máximo de 51 mkg a 5.000 rpm. 4 válvulas por cilindro. Tracción integral y caja de cambios manual de 6 relaciones.
PRESTACIONES Velocidad punta de 317 Kms/ h y aceleración de 0 a 100 en 3,7 segs. UN REGALO MUY ESPECIAL
En aquel año de 1987 se dió un aniversario muy especial, las 4 décadas de la fundación de la empresa Ferrari y en Maranello querían dar un regalo maravilloso a su patrón y fundador, quien se acercaba a los 90 años de edad y tal vez ese fuera uno de los últimos coches que viera. De ahí sus siglas F40
Un auto que recuperó el cetro mundial de la velocidad para Ferrari y para Italia. Batió por primera vez la barrera de los 320 Km/h. Un coche que ha aparecido en otro post por lo que obvio volver a poner su ficha tecnica
Su reinado acabaría con un golpe de estado en la misma Italia, de la mano de su máximo rival, pero eso lo veremos la próxima semana....
Inauguramos sección, aunque ya han aparecido por este blog insignes del diseño automotriz como Marcello Gandini, Flaminio Bertoni, Pininfarina, Giorgetto Giugiaro, Harley Earl, Pedro Serra y algún otro que perdonadme pero ahora no acierto a recordar. Sin embargo, han existido o existen verdaderos maestros que permanecen en la sombra a menudo trabajando para grandes firmas, como es el caso de nuestro primer protagonista; Paolo Martin.
Nacido el 7 de Mayo de 1943, italiano y encima turinés parecía predestinado a trabajar en la industria automotriz. Para ello cursó estudios de Licenciatura Técnica, y con 18 años pasó a formar parte del Estudio Técnico de Giovanni Michelotti, donde aprendió bajo la tutela de este gran maestro del dibujo, la construcción de prototipos e interiores de automóviles.
Tuvo un paso fugaz por Carrozeria Bertone, colaborando con los de Nuccio entre otros proyectos en la realización del frontal del Simca 1000 Coupe y en los interiores del Alfa Romeo Montreal.
En 1967 entraen la prestigiosa Pininfarina Spa, bajo la supervision directa de Sergio y del ingeniero Renzo Carli. Luego pasó a desempeñar las tareas de jefe de estilo de la compañía. Etapa muy productiva de su carrera; creó tanto autos funcionales como deslumbrantes prototipos, veamos algunas de sus obras durante ese periodo:
FERRARI DINO BERLINETTA COMPETIZIONE, (1967)
Encargo de Pininfarina para la Marca del Leon. El estudio es de 1967, uno de los primeros de Paolo y derivó en un pequeño automóvil del segmento B, de 2,3,4 y 5 puertas, en producción desde 1972 hasta 1988. Durante aquellos primeros años Martin también retocó el Dino de Fiat.
FIAT DINO PARIGI, (1967)
FIAT DINO GINEVRA, (1968)
BMC 1800 BERLINA AERODINAMICA, (1968)
Berlina media rupturista y proyecto clave de este diseñador, que dará lugar a nada más y nada menos a los Citroën GS, CX y el Rover 3500 entre otros. Tuvo una hermana menor conocida como BLMC-1100.
ALFA ROMEO P33 ROADSTER, (1968)
FERRARI SIGMA GRAND PRIX, (1968)
No fue diseñado para competir en la F1, sino para algo más importante: salvar las vidas de los pilotos. Fue un prototipo para estudiar un montón de soluciones; como la cédula de supervivencia del conductor, sistemas de extinción de incendios, dispositivos anti-empotramientos, y tanques de combustible o cinturones más seguros entre otras cosas. Estaba dotado de la mecánica de los monoplazas de la Scuderia.
FERRARI MODULO, (1967-1968)
Una oda a las formas en cuña, la obra más legendaria de Paolo, ciencia ficcion sobre ruedas, un objeto rodante no identificado, bueno sí... identificado como el Modulo.
Paolo estaba garabateando unos dibujos en su mesa, cuando lo vió su jefe Segio Pinifarina desbordado por el vanguardismo de los esbozos, le preguntó: ¿Por que has dibujado un coche así?.
A Paolo no pareció importarle demasiado el disgusto de su jefe y durante el cierre de la empresa por vacaciones de Agosto se puso a plasmar el dibujo en una maqueta, al regreso de Sergio se la mostró.
Pasó el tiempo y finalmente el Modulo se presentó como concept car en el Salon de Ginebra de 1970, con la mecánica de un Ferrari 512. El primer concept fue presentado en negro y posteriormente seria pintado en blanco con la franja roja.
Esta escultura cuneiforme estaba dotado de un techo de plástico que se deslizaba hacia adelante permitiendo el acceso al interior. Las ruedas eran carenadas, y su interior seguía las tendencias minimalistas de la época.
Mucho más convencionales fueron sus siguientes trabajos:
FIAT 130 COUPE, (1970)
ROLLS ROYCE CAMARGUE, (1970)
El prestigio de su pluma mágica era tal que recibió la llamada de la marca más lujosa del mundo, convirtiéndose en el único italiano en la historia en diseñar para Rolls Royce.
LANCIA BETA MONTECARLO, (1970)
En 1973 Martin ficha por el Grupo De Tomaso y pasa a dirigir el Centro Stile Ghia.
Pero como los grandes, pronto se cansa de trabajar a sueldo y en 1976 crea su propio estudio. Puede que en ese momento decayera un tanto la calidad de su obra, pero no así su productividad pues realizó innumerables propuestas para marcas como Ferrari, Ford, Fiat, Subaru, Bugatti, Nissan, Peugeot, Alfa Romeo y un largo etc... Uno de sus últimos trabajos conocidos y que han traspasado el papel fue el restlyng del Fiat Barchetta Maggiora, en 2002
Los lápices de Paolo Martin como buen diseñador no se limitaron a la industria del automovil. Una extensa lista de fabricantes de motocicletas también han solicitado sus servicios: BMW, Moto Guzzi Gilera, Benelli, Piagio y Vespa.
MOTO GUZZI 850 LE MANS, (1974)
Fruto de esa versatilidad, es la creación de un buen numero de espectaculares embarcaciones náuticas con su sello personal.