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domingo, 1 de junio de 2014

FORD SHELBY GT500 KR


FRONTAL SHELBY
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LATERAL SHELBY GT500
GT500KR
SHELBY GT 500 KR
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TAPA MALETERO SHELBY
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TRASERA SHELBY GT 500
SHELBY
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SHELBY GT500 / SEAT LEON
LLANTA GT 500

En la Kedada Subaru Goierri participó también un Ford Shelby GT 500 KR. 
Esta "fiera" fue lanzado en el 2008 en forma de edición limitada (1.712 uds en total), para conmemorar el cuadragésimo aniversario del Shelby Cobra GT500 , "King of the Road"

1968 Ford Mustang Shelby Cobra GT 350 500-KR Advertising Road & Track June 1968

En su momento,  el protagonista de este post fue el "caballo salvaje" de producción más poderoso de la historia de la compañía,  con 540 caballos, y un par motor máximo de 70,6 mkgs (692 Nm). 
Suspensión, motor, escape, cambio y otros elementos mecánicos llevan la firma de SVT, la división performance de Ford.
Este auto impresiona por la fiereza que transmite. 
El frontal es muy ancho y sobre todo altísimo,  con un abultamiento en su capó de fibra de carbono, para alojar el ¡mismo motor del Ford GT!, un gigantesco V8 de 5,4 litros, sobrecargado por un compresor Roots. Para oxigenarse ese monstruo necesita dos rejillas frontales de generosas dimensiones. Aunque se echan en falta la recreación de los dos faros auxiliares de su ancestro.

COBRA 

Eso sí,  el mítico emblema de la cobra sigue presente también en las aletas delanteras,  y en la cerradura del maletero, donde también hallamos la firma del legendario Carroll Shelby
El color gris a mí particularmente no me dice nada en un coche normal, pero las bandas azules tipo Le Mans le hacen aun más vistoso. 
Por si pasaba desapercibido,  y para rematar el conjunto calza unas llantas cromadas Pacer de 20 pulgadas. 
En suma un coche espectacular se mire por donde se mire y un rara avis en nuestras carreteras.



 

sábado, 16 de marzo de 2013

MUSICA SOBRE RUEDAS; JIM MORRISON Y SU DAMA AZUL





Gran documento para los aficionados al Rock y a los coches norteamericanos cuando estos eran aun emocionantes. Dos iconos americanos de los años 60 juntos, Jim Morrison y el Shelby GT500.
Surrealista vídeo en donde vemos a Jim haciendo autoestop,  es recogido por un conductor pero más tarde este desaparece y es el propio Morrison quien conduce a través del desierto por una polvorienta carretera. El Poeta del Rock conduce colocando las manos en la parte superior del volante de madera,  mientras por la radio un boletín especial interrumpe la programación para anunciar ..¡su propia muerte!.
Que el Rey Lagarto desafiaba todas las reglas queda bien patente cuando enciende una cerilla en plena gasolinera, buena anécdota si eres el afortunado que ofreció tabaco al mismo Morrison. Aparecen las mismas obsesiones de su personalidad, la carretera, la muerte. El auto del final del vídeo parece ser un Ford Mustang Fastback, el mismo del clip oficial de L.A. Woman dirigido por Ray Manzarek el teclista de la banda.




REGISTRO DE PROPIEDAD DE 1969 DEL GT500 DE JIM MORRISON
Pero hay más,  está comprobado que el Shelby pintado con el poético color Night Mist Blue (Azul niebla nocturna) era del propio Jim Morrison y  lo rebautizó con el cariñoso apodo de Blue Lady (Dama Azul). En relidad fue un regalo de su compañía discográfica Elektra Records, por sus volúmenes de ventas de discos. 
Numerosas anécdotas apuntan al abrupto final de su relación con aquella Dama Azul. Algunas fuentes aluden a un accidente, una noche de viernes Morrison sufrió un choque contra un poste de teléfonos o electricidad en Sunset Boulevard. Las prioridades de una Rock Star no son las mismas que las de un mortal común y tras bajarse del Shelby para inspeccionar los daños decidió proseguir su marcha a pie hacia su destino;  el famoso club Whiskey a Go Go de Los Ángeles. A su regreso el coche había desaparecido
También he leído que durante una de sus giras lo dejó largo tiempo aparcado en el aeropuerto de L.A. sin abonar las tasas y cuando fue a por el coche este ya había sido subastado.
El autor de este interesante articulo incluso va más allá y dice contactar con una mujer de Phoenix quien pretendía haber adquirido el Shelby de una estrella del Rock, pero eludía hablar en profundidad del asunto.... ¿una mitomana posesiva que lo quería solo para sus ojos?. ¿otra pista falsa, y en realidad la Dama Azul se ha perdido para siempre?. Quien sabe, por fortuna siempre nos quedará la música de los Doors, y los Shelby por descontado...